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¡México cabrones!

Desde México, Jahir nos cuenta cómo inició su pasión por el Mate. 

«He pasado momentos tan buenos al lado del mate, charlando con amigos o simplemente leyendo algún buen libro…»

Jahir Palacios Estudiante de Arquitectura, originario de Monterrey, Nuevo León, México, tiene 25 años y hace aproximadamente 7 años que conoció esta hermosa forma de compartir.

Conoció el Mate por medio de amigos Argentinos que andaban de viaje por México. Ellos le enseñaron técnicas de curar, cebar y hasta formas distintas de tomar el Mate (dulce, amargo, agregándole alguna cáscara de fruta, con agua fría). Desde ese instante quiso tener su propio «equipo». Encontró uno en una tienda, luego de una larga búsqueda y se lo compró.

A partir de ahí, Jahir, no pudo separarse de su Mate. Lo preparaba y lo compartía con sus amigos, contándoles la tradición de la rueda (cebada en ronda). Comenzó también a coleccionar los distintos tipos de Mate según el material, tiene una amiga de Córdoba, que le envía algunos cada tanto para ir completando su colección, ya que en México no se toma Mate y es difícil conseguirlos.

Con los años, para Jahir, el Mate se transformó en su amigo inseparable e incondicional, lo lleva a todos lados y como en México no es una bebida común, la gente pone cara rara cuando lo ve con el Mate, lo suelen asociar con las drogas, pero una vez que el les explica lo que es, les nace la curiosidad por probar y a la mayoría les ¡encanta!.

Él siempre prefirió el Mate amargo, sin azúcar ni nada. En su negocio «Gato verde Mty» especializado en Té comenzaron a incluir la venta de la Yerba Mate, con cada uno que compraba Yerba en su tienda aprovechaba a hablar de lo bueno de esta bebida, una de sus pasiones.

 

Anécdota de Jahir:

«Resulta que yo soy Mexicano, pero conozco bien la manera de cebar mate. Un día una amiga de Argentina me invito a tomar mates a su casa (ella no tomaba mucho mate) entonces pensó que yo no sabia cebar mate y como que me quería impresionar , pues me explico como se cebaba el mate y puso el agua en la pava eléctrica, entonces cebo el primer mate y lo escupió rapidisimo y me paso el primer mate estaba tan caliente que me quemo la lengua , no le dije nada, solo esta algo caliente y dijo ¡no qué va! En eso cuando le toco a ella ¡¡se quemo toda la boca!! Desde entonces ya no tomo mate que no sea cebado por mi o que vea que el agua no este tan caliente».

 

 

3 comentarios

  1. christian cordero marrull

    Radiqué en New Jersey, casi 10 años, y cuando pise tierra conocí el mate, por el lado uruguayo y argentino. Laboralmente hablando me invitaban amigas uruguayas como argentinas y sin querer queriendo me compré mis mates y aprendí el arte de cebar, de compartir con los amigos, de charlar amenamente, desarrollando un ambiente de amistad alegre. Luego de esa amistad al amor uruguaya , que se acentuó mi pasión del mate. Finalmente regresé al Perú como matero. Actualmente llevo más de 15 años tomando mate, soy matero de pura cepa y la verdad casado actualmente con una peruana, también toma mate, iniciando el ritual matero!!!! Muchos no saben pero en el Perú se tomaba mate en el siglo XVIII hasta la independencia , luego se perdió la costumbre cuando Bolivia se separó del Perú, porque antes se limitaba con Argentina… saludos les paso el mate,.. De un peruano matero, reviviendo antiguas costumbres coloniales peruanas….

    Christian Cordero Marrull

  2. Hola amigos gracias por compartir estas anécdotas pensé era el único, hace unos meses fui a Uruguay y me sorprendió que para todo la gente bebía mate ivan de compras con mate, ivan a la playa con mate ivan a una fiesta con mate, no entendía porque hasta que lo probé y es algo inexplicable una tradición tan única que te llena de convivencia y te llena de tranquilidad, me decían los uruguayos tomar mate no te hace matero te conviertes en matero cuando tu solo preparas el mate lo tomas sin que nadie te diga q lo hagas, sin preciones y degustandolo a tu manera, después de eso sientes el orgullo de ser matero y no lo dejas, lo compartes con los demás y lo vuelves tradición con tus hijos y se vuelve algo parte de ti..

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